A principios de junio de 2008 la Força Aérea Brasileira (FAB) emitió un RFI (Request for Information) a cinco compañías aéronauticas para la adquisición de un nuevo caza multirrol en el marco del proyecto F-X2.
Las compañías invitadas fueron Boeing con su F/A-18E/F, Dassault con el Rafale, Eurofighter con el Typhoon, Saab con el Gripen NG y Sukhoi con el Su-35. Quedaron de esta manera fuera de la competición los F-16 y F-35 de la empresa americana Lockheed Martin, el Mig-35 ruso, el Dassault Mirage 2000 y el JAS-39C Gripen.
La FAB adquirirá en un primer momento hasta 36 cazas que deberán ser entregados a partir del año 2014. Sin embargo, en los planes a largo plazo de la fuerza están hasta 120 de estas aeronaves, las cuales reemplazarán a la totalidad de los F-5EM/FM, a los 12 F-2000 y a parte de los Embraer A-1. El contrato incluye offsets del 100% del costo del programa y la fabricación bajo licencia del fuselaje, motores y aviónica.
El gasto total se estima en 2.2 billones de dólares, de los cuales la mitad ya se encuentra presupuestado según el siguiente esquema: en el 2008 10 millones de dólares, en el 2009 157.9 millones, 300 millones en los años 2010 y 2011 y 332.1 millones de dólares en el año 2012. El proyecto F-X2 es el sucesor del proyecto F-X original cancelado en febrero del 2005 y que contaba con un presupesto de 700 millones de dólares.
Autor: Christian Villada
Fuente: Flight International
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que raro que descarte al F-35. Igualmente, todas las demás alternativas son excelentes.
Independientemente de ello, si este programa llega a buen puerto la cantidad y calidad de la flota, más la logística proporcionada por la industria local, transformara a la FAB en la más poderosa de Latinoamericana, por lejos.